Los focos de techo de superficie destacan por su sencilla instalación, ya que se colocan directamente sobre el techo sin necesidad de empotrar, convirtiéndose en una opción práctica y versátil tanto en proyectos residenciales como comerciales. Los diseños más comunes son los modelos cilíndricos y cuadrados con una estética minimalista que puede encajar fácilmente en diferentes tipos de ambientes decorativos. Generalmente, están disponibles en tonos neutros como el blanco y el negro, sin embargo, colores más atrevidos como el dorado o el cobre son cada vez más populares porque, además de funcionales, también son excelentes opciones decorativas. Los focos de superficie producen una iluminación ambiental y son adecuados para espacios más reducidos o con techos bajos como cocinas, oficinas y pasillos. Además, muchos modelos cuentan con cabezales orientables, que pueden dirigir la luz con precisión, ayudando a resaltar elementos de vestidores, escaparates o zonas de trabajo. Gracias a la tecnología LED, ofrecen un consumo energético eficiente y un rendimiento óptimo.