Estilo

Una de las mejores opciones para crear ambientes y entornos exclusivos y diferentes es a través del uso de la iluminación.  La tonalidad, el tipo de luz, la disposición de las lámparas e incluso la cantidad de luz que se proyecte en un espacio determina el efecto que se quiere conseguir en ese lugar.

Un foco, un aplique en la propia pared, una lámpara colgada en el techo o simplemente cualquier luminaria para dar juego a nuestra iluminación ambiental. Con independencia del tipo de fuente de luz que utilicemos, cualquiera de ellas ofrecen una mayor o menor potencia nominal de la bombilla.

Aumentar, modificar o simplemente reducir este tipo de intensidad es la opción ideal para crear ese ambiente que tanto buscamos. La mejor forma de conseguir esto es a través de un dispositivo llamado regular de intensidad.

El regulador de intensidad, “dimmer” o “atenuador”, es un mecanismo eléctrico que se encarga de regular la energía de una o varias bombillas, permitiendo así aumentar o disminuir por completo esa intensidad de luz que nos ofrece. De esta manera, podemos crear ambientes únicos y algo aún más importante, conseguir reducir la factura de la luz.

Este elemento es primordial si buscamos mejorar por completo la eficiencia energética de nuestra vivienda o lugar de trabajo. Actualmente este tipo de dispositivos podemos encontrarlos en cualquier establecimiento comercial que este especializado en iluminación o decoración del hogar. La regulación de la luz puede realizarse tanto de manera manual, como en formato remoto, modificando así el nivel de intensidad de la luz de cualquier de las lámparas conectadas, adaptándose a las necesidades que tengamos en ese momento, incluso llegar a conseguir un tipo de iluminación circadiana.

¿Qué ventajas ofrece un regulador de intensidad?

Como ya hemos comentado anteriormente, si hay que consigue la regulación de intensidad de la luz es mejorar la eficiencia energética, así como esa sensación de bienestar en cualquiera de los espacios.

Sin embargo, existen mas beneficios para decir sí al uso diario de este tipo de dispositivo.

*  Se produce un considerable ahorro del consumo de energía que realizamos de manera diaria, evitando así el uso de recursos que no son del todo necesarios.

*  Incremento de la vida útil de las bombillas que se encuentran tanto en los focos como en las lámparas, derivado de un menor desgaste del dispositivo.

*  Creación de ambientes más acogedores y totalmente adaptados a nuestras necesidades. La instalación del dimmer nos permite indicar la intensidad de luz que necesitamos en cada momento, estancia y situación.

*  Con el avance de la tecnología nos permite modificar por completo la propia tonalidad de la iluminación, algo que hasta el momento no se podía llegar a realizar incluso en las luces LED. Eligiendo así si quieres una iluminación cálida, fría o neutra.

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