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Si todavía no has oído hablar de este término de iluminación no te preocupes porque ahora es el momento perfecto de conocer, de primera mano, que son.

Cuando hablamos de lúmenes nos referimos a la medida que utilizamos para conocer la cantidad total de luz visible que genera una lámpara o cualquier fuente de luz y es, a su vez, perceptible por el ojo humano.

A nivel técnico, un lumen (lm) es simplemente la unidad del Sistema Internacional de Medidas que mide el flujo luminoso emitido por una fuente emisora de luz.

Esto traducido y de manera siempre vendría a decirnos que cuanto más alto sea el número de lúmenes, mayor cantidad de brillo proporcionará ese objeto radiante.

Actualmente es considerado como una de las unidades de medida de la cantidad de luz, flujo luminoso o luminosidad que emite cualquier fuente.

Desde Lighthing Spain queremos ayudaros a comprender este término mucho mejor, por ello, no solo os explicamos con todo detalle de lo que realmente son, si no que os contamos cómo iluminar cada una de las estancias teniendo en cuenta esta medida.

¿Cuántos lúmenes se necesitan para iluminar cada habitación?

En términos teóricos no hay una respuesta clara a esta pregunta. La cantidad de lúmenes de cada hogar depende de diferentes tipos de factores como pueden ser el tamaño de la propia habitación, la forma que tenga, la altura de los techos, los colores, el tipo de lámparas que utilicemos y las características propias de cada uno de los usuarios.

Sin embargo, gracias a los metros cuadrados es fácil poder tener una referencia aproximada de los lúmenes que se necesitan para cada uno de los ambientes.

Por ejemplo, lo ideal para tener una buena iluminación en una habitación serán unos 300-400lm por metro cuadrado.

En el caso de una sala de estudio se requerirá una mayor potencia, alrededor de los 700-800lm por metro cuadrado.

Mientras que las zonas de paso como las entradas o pasillos solo necesitarán unos 300lm.

LEDs, más luz y ahorro

Una de las lámparas que nos proporciona una mayor salida de luz con un menor consumo de energía son las lámparas LED.

Gracias al uso de la tecnología LED se pueden crear más lúmenes, a la vez que ahorramos energía y consumimos mucho menos.

Esto viene a decir que se puede conseguir la misma cantidad de luz con una bombilla halógeno de 50W que con una bombilla LED de 6,5W, lo que se traduce en hasta un 87% menos de energía consumida para la misma cantidad de luz.

Ahora que ya conocemos que son los lúmenes es el momento de elegir bien el tipo de lámpara que utilizaremos para iluminar cada zona de nuestro hogar.

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